lunes 23 de noviembre de 2009
martes 10 de noviembre de 2009
Sobre los ladrones de tiempo o cómo aceptar lo inevitable
En mi trabajo están haciendo un estudio sobre cuáles son los principales "ladrones del tiempo" durante la jornada laboral. Vale que las redes sociales, si no se utilizan como es debido, pueden ocupar gran parte de ella, pero también creo que las tareas mal asignadas, y la falta de responsabilidad o de asignación de roles tienen mucho que ver con eso. Aunque por supuesto también influyen las llamadas personales del tipo "¡Puri!¿Cómo está el niño? ¿Ha comido bien? ¿Ha hecho caca? ¿De qué color?" o las de "Hola cariiii, ¿qué tal estás? No, cuelga tú ¿Has hecho la cama al irte? No, yo más, sí yo...". En fin, que por unas cosas o por otras ese tipo de conversaciones nos provocan ganas de vomitar. Así que como yo no hago llamaditas de ese tipo, tendré que tener mi tiempo asignado para las redes sociales.
Para mi el ordenador es el novio perfecto: me distrae, me entretiene, no me juzga, le enciendo y apago cuando quiero, y hace lo que yo le digo. Que quiero que corte (Ctrl+X), que le digo que pegue (Ctrl+V), que quiero borrar algo que no me gusta pues ala "delete", que me molesta "Escape". Ahora haz, ahora deshaz, ahora búscame una receta que voy a cocinar el número de un restaurante chino. Hasta me acompaña a la cama, y lo mejor es que no tengo que estar estupenda para ponerme delante de él, porque en estos momentos telita. Ahora mismo estamos viendo la tele acurrucados en el sofá. Me da mimos cuando estoy malita como ahora, que quiero un tío cariñoso, le pongo la cara de Brad Pitt, que estoy en plan místico, Tom Cruise, que ahora quiero uno buenorro, Jude Law.
Seguro que muchas tienen al suyo de carne y hueso (bien por ellas) pero el mío es perfecto para las noches de invierno, al cual recibo como se recibe a una buena suegra, con resignación, pero aceptando lo inevitable.
Escuchando: The Maroons- Beautiful You
lunes 2 de noviembre de 2009
Anormalmente normal
A veces las historias raras se repiten tanto que una ya no sabe si son excepciones o son rutina y, como en todo, hay que asumirlas y aprender a vivir con ellas.
La verdad es que hacía tiempo que no salía como lo he hecho este finde (mentira cochina que sólo sirve al escribirla para mi autoengaño autoconvencimiento).
El caso es que este viernes quedé con la gente del gimnasio para tomar algo después del correspondiente machaque. Por todos es sabido que no soy una persona especialmente tímida, pero estaba algo confusa antes de llegar ¿ también se irían de cañas? ¿o irían de zumos? ¿pedirían unas tapas para acompañar o irían directamente al solomillo? La cuestión, que no me imaginaba a uno de ellos pidiendo en un bar un chupito de proteínas en vez de uno de whisky o diciendo ¡camarero, una ronda de L Carnitina!
La dieta de ese día ya os la podéis imaginar: cacahuetes, patatas fritas, panchitos, pan con una triste lámina de choricillo encima, etc. Vamos, lo que se conoce comunmente como "cocina fusión", nada que ver con el homenaje que nos dimos al día siguiente en "En busca del tiempo", para compensar.
En fin, que soy una exagerada y todo se desarrolló de forma más o menos normal, digo más o menos porque siempre que salgo nada es más o menos normal, sino tirando a anormal. Aunque como ahora las anormalidades se han vuelto habituales, puedo decir que he tenido un finde de lo más corriente.
Escuchando: MC- Doble V
domingo 25 de octubre de 2009
Control:
1. Poder
La sensación de dominio siempre me ha gustado, sobre todo en unos ámbitos más que en otros (espacio dedicado al libre pensamiento del lector). Yo como buena leona, saco el látigo para cuidar mi melena, pues al igual que Sansón si me cortan el pelo se me va la fuerza. Como ejemplo pondré el de la semana pasada, cuando fui a la peluquería a hacerme un cambio radical, me corté las puntas, y me empezaron a temblar las rodillas.
2. Examen
Recuerdo cuando en el colegio nos sometían a esos dichosos controles sorpresa que demostraban si la tarde anterior la habías pasado estudiando o viendo "Juana y Sergio". Hoy en día esos exámenes son de otro tipo, como el que paso cada vez que me subo a la dichosa basculita para pesarme. Las digitales son todavía peor, pues te indican con exactitud los gramos de más, así que ahora cada vez que me peso, me corto las uñas antes.
3. Condón
4. Control+ Alt+ Supr
A mi también me gustaría apretar simultáneamente estas tres teclas y poder administrar mejor mis tareas, pero como tres son multitud, prefiero pulsar la de Esc.
lunes 12 de octubre de 2009
Mi nueva compañera de piso

Tengo una nueva compañera de piso. Sí, mi casa ha dejado de ser un hogar unipersonal y ahora la ocupamos dos seres vivos (aquí no cuento al mosquito que parece que se instaló permanentemente sin pagar alquiler el muy...).
Es un poco tímida y no habla mucho, pero a mí eso me viene perfecto, ya que no me gustan las cotorras, además así no contará nuestros trapos sucios ni las cosas que puedan pasar entre estas cuatro paredes.
Tampoco gasta mucho. No es de las de una hora en la ducha cantando La Traviata y prefiere la luz natural, por lo que no consume electricidad.
Mis amigos hacen apuestas sobre cuánto durará y le dan tres meses, pues dicen que soy una persona algo antisocial pero ¡qué sabrán ellos! Vale, he vivido con un montón de gente durante los últimos años y no he salido muy bien parada, pero las experiencias sirven para no cometer los mismos errores o cometerlos el doble de gordos. Algunos dicen que acabaré con 70 años rodeada de gatos y yendo al bar de la esquina con mis amigas viudas a tomar anís y jugar al tute o a la brisca, pero oye, los gatos dan mucha más compañía...
Cuando redecoré mi vida, es decir, también mi casa, me compré unos de esos bambúes tan decorativos que venden en el hiper de muebles por excelencia ¿que cómo pueden morirse unas plantas que no necesitan más cuidados que un poquito de agua cada cierto tiempo? Eso os lo explico en otro post. Pero no hablemos de eso que la nueva inquilina es muy sensible.
En fin, que estoy encantada con mi compi de piso que además no come, ni paga el alquiler, esto... estoy empezando a pensar que más que un chollo, ¡es una fresca!
Otro día os digo su nombre, creo que es "dracaena marginata", pero podéis llamarla IKEA.
Escuchando: siete vidas- Antonio Flores
Es un poco tímida y no habla mucho, pero a mí eso me viene perfecto, ya que no me gustan las cotorras, además así no contará nuestros trapos sucios ni las cosas que puedan pasar entre estas cuatro paredes.
Tampoco gasta mucho. No es de las de una hora en la ducha cantando La Traviata y prefiere la luz natural, por lo que no consume electricidad.
Mis amigos hacen apuestas sobre cuánto durará y le dan tres meses, pues dicen que soy una persona algo antisocial pero ¡qué sabrán ellos! Vale, he vivido con un montón de gente durante los últimos años y no he salido muy bien parada, pero las experiencias sirven para no cometer los mismos errores o cometerlos el doble de gordos. Algunos dicen que acabaré con 70 años rodeada de gatos y yendo al bar de la esquina con mis amigas viudas a tomar anís y jugar al tute o a la brisca, pero oye, los gatos dan mucha más compañía...
Cuando redecoré mi vida, es decir, también mi casa, me compré unos de esos bambúes tan decorativos que venden en el hiper de muebles por excelencia ¿que cómo pueden morirse unas plantas que no necesitan más cuidados que un poquito de agua cada cierto tiempo? Eso os lo explico en otro post. Pero no hablemos de eso que la nueva inquilina es muy sensible.
En fin, que estoy encantada con mi compi de piso que además no come, ni paga el alquiler, esto... estoy empezando a pensar que más que un chollo, ¡es una fresca!
Otro día os digo su nombre, creo que es "dracaena marginata", pero podéis llamarla IKEA.
Escuchando: siete vidas- Antonio Flores
viernes 25 de septiembre de 2009
martes 22 de septiembre de 2009
¡NO A LA GUERRAFA!

Garrafón. Según la RAE: "Dícese de una bebida alcohólica que se distribuye a granel y es de mala calidad".
Esta definición se queda corta para describir lo que es realmente el garrafón: veneno. Es alucinante cómo en los tiempos que corren se toman medidas en contra del botellón, de consumir bebidas alcohólicas en la calle e incluso de beber una triste cerveza en la vía pública, y no se hace nada respecto a esta lacra del ocio nocturno.
Imaginaros que entráis en una tienda, pedis una camiseta de una marca en concreto, por ejemplo Padidas, os la probáis, os queda de muerte, y cuando ya la habéis pagado véis que no es Padidas, sino Padidhash y en el momento de la reclamación la dependienta se hace la sueca. Pues en los bares pasa un poco lo mismo. Tú llegas tan contenta al garito después de haberte hecho la cola de entrada correspondiente y, tras estar bebiendo cerveza toda la noche e ilusa de ti dices: "venga, voy a por una copichuela". Total que recorres la discoteca bailoteando y llegas a la barra. Le dices al camarero: "Un X (espacio para patrocinadores) con cola". Se va, tontea con la de al lado que ha llegado mucho más tarde que tú, y a los quince minutos te pone la copa. "¿Cuánto es?" "Chotocientos euros". Los pagas, echas el refresco en el vaso de tubo en el que no cabe todo, le das el primer trago y... "¡Dios! esto no es ron, ¡es Baron Dandy! El camarero te pone la copa y hasta que le das el primer trago te mira fijamente con ojos de cordero degollado, como en tensión, hasta que bebes y te vas, entonces dicen "Ala, otro paladar lisiado". Si se te ocurre decirles que lo que te han servido es garrafón del bueno, caben 3 opciones en su respuesta:
- Que te suelten un "Io non parlo Spagnolo"
- ¿Garrafón? ¿te refieres al nuevo fichaje del Real Madrid? ¿Erik Garrafón?
- ¿Garrafón? ¡Aquí no servimos eso! ¡Eso es de rojos!
Claro, como ellos no están allí al día siguiente cuando te levantas y quieres darte cabezazos contra la pared... Eso si tienes pared y no estás en un barco camino de Senegal.
Ante esto, lo único que me queda por decir es unámonos y digamos ¡No a la guerrafa!
Escuchando: Trae ese ron- Doble V
P8ladas también en www.fotolog.com/p8ladas
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